jueves, 23 de enero de 2014

C O N I A M 2 0 1 4

Esta ocasión les hablaremos acerca del Congreso Nacional de la Infancia y Adolescencia Misionera (CONIAM), el cual forma parte de las Obras Misionales Pontificio Episcopales de México, tiene la encomienda de impulsar desde la infancia y adolescencia, el espíritu universal de misionero, así como recolectar subsidios para el desarrollo de las misiones. Su objetivo es apoyar la actividad de los misioneros principalmente en las regiones no cristianas.

El CONIAM tiene como finalidad despertar el interés de niños y adolescentes por la misión en la iglesia. El CONIAM es una organización con bases sólidas, aprobada por la Santa Sede. Es una Obra Misional, ya que no es un organismo de simple solidaridad con los niños y adolescentes pobres de las misiones. Esta aprobada expresamente por el Papa como Obra evangelizadora misional puesta bajo su dependencia, a lo que se denomina Pontificio – Episcopal.
La Obra de la Infancia fue creada por Monseñor Carlos Augusto Forbin Jason, Obispo de Nancy, Francia en el año de 1843, motivado por las cartas que recibía delos misioneros principalmente de los países Asiáticos. Su objetivo de esta Obra es “ayudar a los niños a través de los niños”, definiéndose como la Obra de fe para los niños.

Desde su inicio recibió la aprobación, bendición y el apoyo de los Papas, se extendió rápidamente por Francia, otros y países de Europa y América. Y en la actualidad está establecida en más de 90 países, beneficiando a millones de niños en todo el mundo.
El CONIAM se celebra cada dos años en una Diócesis del país.

AÑO
LUGAR
OBSERVACIONES
1982
IRAPUATO, GUANAJUATO
Primer CONIAM en México, bajo la dirección de Mons. Enrique Mejía Rasura, Secretario General, con la participación de 3500 niños y adolescentes.
1985
HERMOSILLO, SONORA
En este año se establece el mes de febrero para celebrar estos congresos, con la participación de 7,000 niños y adolescentes.
1987
GUADALAJARA, JALISCO
El lema del Congreso es “niños y adolescentes vamos a compartir nuestra fe”.
1989
TORREÓN, COAHUILA
El lema del Congreso es “El niño y el adolescente deben ser misioneros”.
1991
VILLAHERMOSA,TABASCO
El lema del Congreso es “Yo también soy misionero”.
1993
CELAYA, GUANAJUATO
Asistieron 20,000 niños y adolescentes
1995
XALAPA, VERACRUZ
El lema del Congreso es “Que vengan a mi que lleven mi nombre”.
1997
AGUASCALIENTES, AGUASCALIENTES
El lema del Congreso es “Con Cristo Misionero, vamos al mundo entero”.

AÑO
LUGAR
OBSERVACIONES
1999
TEPIC, NAYARIT
El lema del Congreso es “El Padre nos envía con Cristo y con María”.
2002
SAN JUAN DE LOS LAGOS, JALISCO
El lema del Congreso es “Encuentro con Cristo Misionero, viva la vida en el mundo entero”.
2004
ZACATECAS, ZACATECAS
El lema del Congreso es “Con Jesús Eucaristía, a la Misión con alegría”.
2006
NUEVO LAREDO, TAMAULIPAS
El lema del Congreso es “La infancia misionera, en el mundo no hay problemas ”.
2008
CUATITLÁN IZCALLI, ESTADO DE MÉXICO
El lema del Congreso es “Ser como Juan Diego Discípulo y misonero ”.
2010
CHIHUAHUA, CHIHUAHUA
El lema del Congreso es “Tú vida Padre Maldonado, a la misión nos ha invitado”.
2012
PUEBLA DE LOS ÁNGELES, PUEBLA
El lema del Congreso es “Con Jesús en el corazón, conectados a la misión ”.

AMIG@S, este año no dejen de orar por el XVI CONIAM, que se realizará en nuestra Diócesis los días 30 y 31 de enero, 01 y 02 de febrero.
Donde niños y adolescentes serán testigos del amor de Jesús, que con su originalidad y creatividad, pretenden llevar la Buena Nueva de Jesús a todos los demás niños necesitados de conocer la alegría del Evangelio
Terminamos con el mensaje que el Papa Juan Pablo II envió a los pequeños misioneros a cumplir esta gran tarea: “En los niños pobres y necesitados podrán conocer el rostro de Jesús. Los invita a esforzarse de muchos modos para compartir la suerte obligados al trabajo y socorrer la indigencia de aquellos niños pobres, solidarizándose en sus ansiedades y dramas de los niños implicados en las guerras de los adultos, pedir a Dios el don de la fe, que ellos han recibido, sea participado por millones de pequeños que todavía no conocen a Jesús.”


domingo, 19 de enero de 2014

PROGRAMA DEL SANTO JUBILEO 2014

  • LUNES 3

7:00am. Celebración Eucarística. Intención por: La Diócesis de Toluca, Sacerdotes Religiosos y todas las Vocaciones de la Iglesia.
8:00am. Exposición del Santísimo Sacramento.
6:00pm. Bendición con el Santísimo y Celebración Eucarística.

  • MARTES 4

7:00am. Celebración Eucarística. Intención por: Los jóvenes y niños de toda la Parroquia.
8:00am. Exposición del Santísimo Sacramento.
6:00pm. Bendición con el Santísimo y Celebración Eucarística.

  • MIÉRCOLES 5

7:00am. Celebración Eucarística. Intención por: Los Matrimonios y por todas las Comunidades de la Parroquia.
8:00am. Exposición del Santísimo Sacramento.
6:00pm. Bendición con el Santísimo y Celebración Eucarística.

  • JUEVES 6

7:00am. Celebración Eucarística. Intención por: Los Enfermos Bienhechores y todos los Movimientos de la Parroquia.
8:00am. Exposición del Santísimo Sacramento.
4:00pm. Procesión Solemnísima con Jesús Eucaristía.
6:00pm. Celebración Eucarística.


  • HABRÁ CONFESIONES DURANTE LOS DÍAS DEL SANTO JUBILEO






lunes, 13 de enero de 2014

BAUTISMO DE JESÚS

Con el Bautismo de Jesús, damos por finalizado el ciclo de la Navidad; es un pasaje narrado en el Evangelio de San Mateo, capítulo 3, versículos 13 al 17. 

Jesús avanza entre el grupo de peregrinos provenientes de Galilea con rumbo Jordán, se presenta ante Juan para recibir el bautismo, Juan el Bautista e intenta disuadirlo, diciéndole: “Yo soy quien necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?”, Jesús le contesta que conviene cumplir con toda justicia.

Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrió el cielo y se vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él y  se oyó una voz del cielo que decía: “Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto”.

Jesús siendo inocente cumple con toda justicia, hace suyos los males de los hombres y asume en su persona el pecado de toda la humanidad, esta decisión es libre, muestra de un amor extremo para hacer de nosotros a través de él, hijos de su Padre Dios, esta acción  más adelante se mostrará más claramente al  entregar su vida en la cruz.

El agua del Jordán  Jesús la santificó al sumergirse en ella y con este hecho nace el sacramento de bautismo, quedan sumergidos los pecados de los hombres, dándonos una nueva vida, con ello se prefigura la conquista de la redención  alcanzada por medio de su resurrección. Las aguas bautismales se transforman en aguas vivas que nos hacen nacer a la vida eterna. 

Al salir Jesús de las aguas se manifiesta la Santísima Trinidad: se oye la voz del Padre, desciende el Espíritu Santo en forma de Paloma sobre el Hijo Amado, quien al igual que el Padre y el Espíritu Santo se encuentran en una unión de eterno amor.

La paloma simboliza al Espíritu Santo, quien junto el Padre y el Hijo han sellado la Nueva Alianza, ésta limpiará los corazones con el fuego del amor, purificará las intenciones y sobretodo llenará de la Gracia de Dios a todos los que crean y esperen en él.

Jesús quiso dejarnos el bautismo para empezar a formar parte de su Iglesia. Es el sacramento con el que nacemos a la vida cristiana. Agradezcamos infinitamente tan hermoso don y busquemos vivir diariamente como hijos de Dios.


martes, 7 de enero de 2014

QUIENES FUERÓN LOS REYES MAGOS













“Jesús había nacido en Belén de Judá durante el reinado de Herodes. Unos Magos que venían de Oriente llegaron a Jerusalén…” Evangelio según San Mateo.

Muchas versiones han existido a lo largo de los años sobre cómo fue realmente la participación de los “Reyes Magos” al nacimiento de Jesús; sin embargo a través de la historia y de los fundamentos establecidos en el antiguo testamento y nuevo testamento se asume que los Reyes Magos eran "sabios" o astrónomos, llamados en aquella época como "magos", porque venían siguiendo una estrella que presagiaba la llegada del nuevo rey.

La visita de los Magos tuvo lugar después de la Presentación del Niño en el Templo (Lucas 2, 38). Los Magos habían partido poco antes de que el ángel dijese a José que tomase al Niño y a su Madre y fuese a Egipto (Mateo 2, 13). Antes Herodes había intentado infructuosamente que los Magos retornasen, lo que deja fuera de toda duda que la presentación ya habría tenido lugar. Surge con ello una nueva dificultad: después de la presentación, la Sagrada Familia volvió a Galilea (Lucas 2, 3)

Los Magos adoraron al Niño Dios, y le ofrecieron oro, incienso y mirra. 
Asimismo dar regalos obedecía a una costumbre oriental, ahora una de las partes fundamentales rendirle homenaje y entregarle regalos de gran riqueza simbólica, es decir, el oro representando su naturaleza real, como presente conferido a los reyes, incienso que representa su naturaleza divina, empleado en el culto en los altares de Dios y mirra un compuesto embalsamador para los muertos, representando el sufrimiento y muerte futura de Jesús. 

A través de las generaciones se han establecido diferentes maneras de la conmemoración de los Reyes Magos, no solo en México sino en los diferentes países donde se práctica esta celebración; es decir el día 6 de enero es festivo en España, México, Puerto Rico, Paraguay Uruguay y Colombia.

Costumbres relacionadas hoy en día con la celebración de  Reyes Magos, a pesar de no tener las fechas exactas y  orígenes es la  tradicional forma de celebración en México; esperar con ansias la víspera del 6 enero para saber que han traído los Reyes Magos a todos aquellos niños que se han portado bien a lo largo del año; también se han heredado las costumbres de la carta a los Reyes.

Y por supuesto no podría faltar la tradicional rosca de reyes, símbolo de la corona real, y el muñequito que se esconde sin duda representa a Jesús niño al que María y José tuvieron que ocultar para protegerlo de la ira furibunda  de Herodes. El toque mexicano establece que quien encuentra al “niño” tiene que ofrecer a sus amigos los mexicanísimos tamales con atole el 2 de febrero, fiesta de la Candelaria.
Por otro lado un dato curioso con respecto a los Tres Santos Reyes, México cuenta con el segundo santuario más importante del mundo, ubicado en la ciudad de Tizimín, Yucatán; siendo visitado por millares de personas durante las fiestas religiosas en su honor, celebradas a finales de diciembre y principios de enero.

Si bien las costumbres y tradiciones en México se han considerado únicas por su alta riqueza en cultura, y en esta ocasión la celebración de día de Reyes se suma a las fechas importantes y representativas en nuestro país.

Sin duda alguna son tiempos de reflexionar sobre la epifanía, los evangelios, el nacimiento de Cristo y la importancia del amor a Dios, compartir la palabra y compartir con los demás un poco de lo que se tiene en casa.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

LAS ESTRELLAS DEL MANTO DE LA VIRGEN DE GUADALUPE

El Día del Milagro
El martes 12 de diciembre de 1531 ocurrió la aparición de la Santa Imagen de la Virgen de Guadalupe en el ayate de Juan Diego. La mañana de ese mismo día tuvo lugar el solsticio de invierno, que para las culturas prehispánicas significaba: el Sol moribundo que vuelve a cobrar vigor, el nacimiento del nuevo Sol, el retorno de la vida. Ya que el solstico de invierno es el punto en el cual la tierra, en su recorrido en torno al Sol, da un cambio de dirección en su orbita y comienza a acercarse al astro rey. Con este cambio de dirección se tiene la impresión de que el Sol va recobrando su fuerza y que el invierno va debilitándose.
Para los indígenas el solsticio de invierno era el día más importante en su calendario religioso, era el día en que el Sol vence a las tinieblas y surge victorioso. Por esto no es casual que precisamente en ese día la Virgen de Guadalupe haya presentado a su Hijo Jesús a los pueblos indígenas porque así ellos pudieron comprender que Ella traía en su seno al Dios verdadero.
¿Qué hay en el Manto de la Virgen de Guadalupe?
De acuerdo con el doctor Juan Homero Hernández Illescas se comprueba, con admirable exactitud, que en el manto de la Virgen de Guadalupe está reproducido el cielo del momento de la aparición: la mañana del solsticio de invierno de 1531.
En el manto están representadas las estrellas más brillantes de las principales constelaciones visibles desde el Valle del Anáhuac aquella madrugada del 12 de diciembre de 1531. Allí están las constelaciones completas. Las estrellas se encuentran agrupadas como en la realidad. Deslumbrantes testimonian la grandeza del milagro.
 LAS CONSTELACIONES DEL MANTO
A) Lado Izquierdo de la Virgen
En el lado izquierdo del manto de la Virgen (a nuestra derecha porque la vemos de frente) se encuentran “comprimidas” las constelaciones del sur:
Cuatro estrellas que forman parte de la constelación de Ofiuco (Ophiucus).
Abajo se observa Libra y a la derecha, la que parece una punta de flecha corresponde al inicio de Escorpión (Scorpius).
Intermedias con la porción inferior, se pueden señalar dos de la constelación de Lobo (Lupus) y el extremo de Hidra (Hydra).
Hacia abajo se evidencia la Cruz del Sur (Crux) sin ninguna duda, y a su izquierda aparece el cuadrado ligeramente inclinado de la constelación de Centauro (Centaurus).
En la parte inferior, solitaria, resplandece Sirio.
B) Lado Derecho de la Virgen
En el lado derecho del manto de la Virgen se muestran las constelaciones del norte:
En el hombro, un fragmento de las estrellas de la constelación de Boyero (Bootes), hacia abajo a la Izquierda le sigue la constelación de la Osa Mayor (Ursa Maior) en forma de una sartén. La rodean: a la derecha arriba, la cabellera deBerenice (Coma Berenices), a la derecha abajo,Lebreles (Canes Venatici), a la izquierdaThuban, que es la estrella más brillante de la constelación de Dragón (Draco).
Por debajo de dos estrellas (que todavía forman parte de la Osa Mayor), se percibe otro par de estrellas de la constelación del Cochero (Auriga) y al oeste, hacia abajo, tres estrellas de Tauro(Taurus).
De esta manera, quedan identificadas en su totalidad y en su sitio, un poco comprimidas, las 46 estrellas más brillantes que rodean el horizonte del Valle de México.


Por: LVDG (2013)

lunes, 9 de diciembre de 2013

ÁRBOL DE NAVIDAD... SU SIGNIFICADO Y ORACIÓN PARA BENDECIRLO

EL ÁRBOL mismo nos trae a la memoria el árbol del Paraíso (cf. Gn 2, 9 - 17) de cuyo fruto comieron Adán y Eva desobedeciendo a Dios. El árbol entonces nos recuerda el origen de nuestra desgracia: el pecado. Y nos recuerda que el Niño que va a nacer de Santa María es el Mesías prometido que viene a traernos el don de la reconciliación.

LAS LUCES nos recuerdan que el Señor Jesús es la Luz del mundo que ilumina nuestras vidas, sacándonos de las tinieblas del pecado y guiándonos en nuestro peregrinar hacia la Casa del Padre.

LA ESTRELLA Al igual que en Belén hace más de dos mil años una estrella se detuvo sobre el lugar donde estaba el Niño Jesús con María su Madre, causando este acontecimiento una gran alegría en los Reyes Magos (ver Mt 2, 9 - 10). Hoy una estrella corona nuestro árbol recordándonos que el acontecimiento del nacimiento de Jesús ha traído la verdadera alegría a nuestras vidas.

LOS REGALOS colocados a los pies del árbol simbolizan aquellos dones con los que los reyes magos adoraron al Niño Dios. Además nos recuerdan que tanto amó Dios Padre al mundo que le entregó (le regaló) a su único Hijo para que todo el que crea en Él tenga vida eterna.

ORACIÓN DE BENDICIÓN DEL ÁRBOL NAVIDEÑO:

Todos los presentes, santiguándose, dicen:
En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
El padre de familia dice:
Bendito sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo,
Que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales.
En los cielos, en Cristo.

Todos responden:
Bendito sea el Señor por los siglos.

LECTURA
Uno de los presentes, lee el siguiente texto de la Sagrada Escritura:
Escuchemos con atención la lectura del profeta Isaías:
"Vendrá a ti, Jerusalén, el orgullo del Líbano, con el ciprés y el abeto y el pino, para adornar el lugar de mi santuario y ennoblecer mi estado".

ORACIÓN DE BENDICIÓN
Luego el padre de familia, con las manos juntas, dice la oración de bendición:
Oremos.
Bendito seas, Señor y Padre nuestro que nos concedes recordar con fe en estos días de Navidad los misterios del nacimiento del Señor Jesús. Concédenos, a quienes hemos adornado este árbol
y lo hemos embellecido con luces con la ilusión de celebrar la navidad, que podemos vivir también a la luz de los ejemplos de la vida plena de tu Hijo y ser enriquecidos con las virtudes que resplandecen en su santa infancia.

Gloria a Él por los siglos de los siglos.
Todos responden:

Amén.

Al final, todos los presentes, santiguándose, dicen:
En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.





Por: Serra, P. Guillermo, L.C. (2013)

9 DE DICIEMBRE... JUAN DIEGO CUAUHTLATOATZIN




(RCL/InfoCatólica) Juan Diego Cuauhtlatoatzin (que significa: Águila que habla o El que habla como águila), un indio humilde, de la etnia indígena de los chichimecas, nació en torno al año 1474, en Cuauhtitlán, que en ese tiempo pertenecía al reino de Texcoco. Juan Diego fue bautizado por los primeros franciscanos, aproximadamente en 1524. En 1531, Juan Diego era un hombre maduro, como de unos 57 años de edad; edificó a los demás con su testimonio y su palabra; de hecho, se acercaban a él para que intercediera por las necesidades, peticiones y súplicas de su pueblo; ya que cuanto pedía y rogaba la Señora del cielo, todo se le concedía.
Juan Diego fue un hombre virtuoso, las semillas de estas virtudes habían sido inculcadas, cuidadas y protegidas por su ancestral cultura y educación, pero recibieron plenitud cuando Juan Diego tuvo el gran privilegio de encontrarse con la Madre de Dios, María Santísima de Guadalupe, siendo encomendado a portar a la cabeza de la Iglesia y al mundo entero el mensaje de unidad, de paz y de amor para todos los hombres; fue precisamente este encuentro y esta maravillosa misión lo que dio plenitud a cada una de las hermosas virtudes que estaban en el corazón de este humilde hombre y fueron convertidas en modelo de virtudes cristianas; Juan Diego fue un hombre humilde y sencillo, obediente y paciente, cimentado en la fe, de firme esperanza y de gran caridad.
Poco después de haber vivido el importante momento de las Apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe, Juan Diego se entregó plenamente al servicio de Dios y de su Madre, transmitía lo que había visto y oído, y oraba con gran devoción; aunque le apenaba mucho que su casa y pueblo quedaran distantes de la Ermita. Él quería estar cerca del Santuario para atenderlo todos los días, especialmente barriéndolo, que para los indígenas era un verdadero honor; como recordaba fray Gerónimo de Mendieta: «A los templos y a todas las cosas consagradas a Dios tienen mucha reverencia, y se precian los viejos, por muy principales que sean, de barrer las iglesias, guardando la costumbre de sus pasados en tiempos de su gentilidad, que en barrer los templos mostraban su devoción (aun los mismos señores)».
Juan Diego se acercó a suplicarle al señor Obispo que lo dejara estar en cualquier parte que fuera, junto a las paredes de la Ermita para poder así servir todo el tiempo posible a la Señora del Cielo. El Obispo, que estimaba mucho a Juan Diego, accedió a su petición y permitió que se le construyera una casita junto a la Ermita. Viendo su tío Juan Bernardino que su sobrino servía muy bien a Nuestro Señor y a su preciosa Madre, quería seguirle, para estar juntos; «pero Juan Diego no accedió. Le dijo que convenía que se estuviera en su casa, para conservar las casas y tierras que sus padres y abuelos les dejaron».
Juan Diego manifestó la gran nobleza de corazón y su ferviente caridad cuando su tío estuvo gravemente enfermo; asimismo Juan Diego manifestó su fe al estar con el corazón alegre, ante las palabras que le dirigió Santa María de Guadalupe, quien le aseguró que su tío estaba completamente sano; fue un indio de una fuerza religiosa que envolvía toda su vida; que dejó sus casas y tierras para ir a vivir a una pobre choza, a un lado de la Ermita; a dedicarse completamente al servicio del templo de su amada Niña del Cielo, la Virgen Santa María de Guadalupe, quien había pedido ese templo para en él ofrecer su consuelo y su amor maternal a todos lo hombres y mujeres.
Juan Diego tenía «sus ratos de oración en aquel modo que sabe Dios dar a entender a los que le aman y conforme a la capacidad de cada uno, ejercitándose en obras de virtud y mortificación». También se nos refiriere en el Nican motecpana: «A diario se ocupaba en cosas espirituales y barría el templo. Se postraba delante de la Señora del Cielo y la invocaba con fervor; frecuentemente se confesaba, comulgaba, ayunaba, hacía penitencia, se disciplinaba, se ceñía cilicio de malla y escondía en la sombra para poder entregarse a solas a la oración y estar invocando a la Señora del cielo».
Toda persona que se acercaba a Juan Diego tuvo la oportunidad de conocer de viva voz los pormenores del Acontecimiento Guadalupano, la manera en que había ocurrido este encuentro maravilloso y el privilegio de haber sido el mensajero de la Virgen de Guadalupe; como lo indicó el indio Martín de San Luis cuando rindió su testimonio en 1666: «Todo lo cual lo contó el dicho Diego de Torres Bullón a este testigo con mucha distinción y claridad, que se lo había dicho y contado el mismo Indio Juan Diego, porque lo comunicaba». Juan Diego se constituyó en un verdadero misionero.
Como decíamos, Juan Diego murió en 1548, un poco después de su tío Juan Bernardino, el cual falleció el 15 de mayo de 1544; ambos fueron enterrados en el Santuario que tanto amaron. Se nos refiere en el Nican motecpana: «Después de diez y seis años de servir allí Juan Diego a la Señora del cielo, murió en el año de mil y quinientos y cuarenta y ocho, a la sazón que murió el señor obispo. A su tiempo le consoló mucho la Señora del cielo, quien le vio y le dijo que ya era hora de que fuese a conseguir y gozar en el cielo, cuanto le había prometido. También fue sepultado en el templo. Andaba en los setenta y cuatro años». En el Nican motecpana se exaltó su santidad ejemplar: ¡Ojalá que así nosotros le sirvamos y que nos apartemos de todas las cosas perturbadoras de este mundo, para que también podamos alcanzar los eternos gozos del cielo!.

Por: InfoCatólica